Su situación tiene calidad de indefinible, no existe adjetivo que pueda calificarle, ni peyorativo que le hiera en la misma o mayor magnitud que su propia realidad. Hace ratos viene cargando con un cansancio enorme, hoy se le hace imposible dormir con este a su lado. Detiene por un momento en remolino de pensamientos que tiene en la cabeza y grita: BASTA!!! es casi imposible concebir que ella se sienta así, con aquella intolerancia enfermiza y temible que le ha embargado, ella piensa que tiene razones, argumentos pero ni ella misma logra entenderse.
Virtudes, cualidades, detalles y la paciencia de antes parecen haber desaparecido súbitamente, ya solo queda el vago recuerdo de lo que alguna vez le dijeron que fue... Hoy renuncia a ser la que siempre espera, la del recuerdo constante y la del enojo difuso. La del te quiero preciso, la que siempre tiene tiempo, la que siempre escucha, lee, siente, percibe, adivina, intuye, prepara, piensa o propicia. Se acabó.
